lunes, 9 de septiembre de 2013

Alma

ya no soy, estoy,
sufrió, cambié, creció 
en el cielo y en lo muerto, 
en lo falso y en lo absurdo 
uniendo estrellas con ladridos
en un mundo oscuro y misterioso, 
ansioso por buscarme hasta encontrarla.

Hoy entre la niebla, 
la sombra amenaza lo que la luz borra 
y entre tinieblas y luz vivo limitada
por un techo que se cae,
que sobresale y se soporta, 

a sí mismo de la nada,
un par de vigas que sostienen,
al universo de mi alma.