jueves, 19 de septiembre de 2013

Exorcismo cerebral

Sin ninguna intención de escucharte
le hablo y no te hablo a ti
no te escucho
y mis oídos se cierran a las palabras de tu boca,
porque cuando te busco te escapas
y cuando te encuentro de alejas
como un día de lluvia donde no se moja el alma,
ni un pelo se me moja,
no remueves una neurona de mi conciencia.

Yo estoy feliz de escribir así, sin escucharte

de no tener en mi cabeza tu sollozante murmuro
pidiéndome orden, melodía, métrica, rima
pues ya no estás, te he borrado,
ahora quien me dicta es ella
que de ti se ha separado por completo,

Ya no te quiero, renuncio a ti

me aburres y no me interesa
seguir siguiendo tu aburrida estructura,
salte de mi, no me interesa nada de lo que digas ahora,
¿No te gusta como suena, no te interesa esa palabra?
quieres que suene maquillada
pero estoy sin maquillaje aquí acostada
sin escuchar más que a ella cantando en mi oído
el sonido de mis dedos acalambrados,
unos borrachos en la calle,
los ronquidos de mi madre
y el rugir de un computador que tiene sueño,
que está agotado de tus palabras vacías.

¿Querías un soneto?, adios soneto,

¿No te gustan las redundancias?
pues bienvenida sean,
y si repito una palabra
será a conciencia de que no te gusta
y más lo haré porque me interesa,
los ronquidos crecen y me interrumpen,
por hoy son bienvenidos,
me alejan de tu centelleo parpadeante
de palabra falsa por tu perfume nauseabundo,

No quiero que organices nada en mi cabeza,

vete, vuela como el cóndor y sale de mí,
maraña indecente,
que te entrometes cuando la quiero escuchar a ella,
porque mi cabeza es suya,
al igual que el grito y el murmullo de mi demencia,
por hoy no quiero escucharte, no me interesa
he repetido interesa, pues me vale,
es lo que quería que te enojaras,
pues así es, estoy revelándome a ti
el señor estructurado,
que viene y se va cuando quiere,
que se cree su dueño

Pero en tu idioma te advierto

y me estoy desahogando
Que por ella estoy lanzando
las ideas sin digerirlas,
sin rumiarlas, sin partirlas,
sin mascullarlas siquiera
las vomito cuando las siento
como si expulsarlas quisiera
sin temor a que no quieras
a este desordenado cuento
sin que estés rimando y sonando,
Por esta noche duermes afuera.