viernes, 20 de septiembre de 2013

Dama del mundo

¿Por qué cantas hoy en mi vereda,
en mis techos y en mi puerta?
¿Quién te trajo de visita,
será la soledad?
¿Quieres mi compañía?

O quizás sólo molestar,
arruinar a alguien su día
¿Cuántos ríen y cuántos lloran
cuando te ven llegar?

Pero ya estas aquí
dispuesta a continuar
y tu canción quiere latir.

De monte es tu caminar, oscilas,
no quieres un soneto plano.
formas vericuetos en la cima
y limpias todos los tejados,

¿Cuánta basura te llevas,
cuánto humo,
cuánto polvo,
cuánta magia
traes del cielo al suelo?

Y desde aquí, nosotros simples mortales
no hacemos más que aceptarte
libre dama del mundo
que en tu crujir profundo
parecieras sollozarme
¿o es esta una reprimenda
por mi sordera al escucharte?

Ahora pareces gritarme que tengo callar
para escuchar tu canto
traslúcido y sencillo
de belleza natural

Que a la tierra quieres entrar,
penetrar en su abismo
llegar hasta las hormigas
a los recovecos mas profundos
y anidarte a formar vida,
¿Acaso amas a la tierra,
que vienes de visita?
pues las flores te cantan,
escucho su colorido
y las hojas bailan al verte llegar,
puede que sean tus hijos.

No es raro que yo entonces
me sonría al escuchar
tu murmullo de mil voces
dama del mundo,
eterna como el mar.